Aparte de la necesidad primordial de estabilizar los niveles contaminación en la atmósfera, hay otros motivos muy convincentes para que los países de todo el mundo reestructuren sus sistemas de transporte, incluyendo la necesidad de prepararse para la bajada de la producción de petróleo y de aliviar la congestión del tráfico en las ciudades.
Es hay donde las corporaciones como ITS Chile cobran fuerza en el desarrollo permanente del país y en el extranjero.